
Produccion participó de la jornada provincial de recursos para la prevención y asistencia de las violencias de género.
El Ministerio de Producción participó de la jornada Provincial Intra e Interprovincial “Hacia una guía de recursos para la prevención y asistencia de las violencias de género”, que se desarrolló ayer en el Salón Obligado de Casa de Gobierno. La cartera productiva estuvo representada por la directora de U.P.S, médica veterinaria Mirta Pereyra y la encargada del Área Técnica de Género del Ministerio de Producción Lucía Scaglione.
Al momento de hacer uso de la palabra, Pereyra explicó que el trabajo del Ministerio de Producción se basa en la mujer rural que tiene dificultades para acceder a la salud, a la educación, que no tiene ingresos propios y no “tiene voz propia”.
La directora de la UPS comentó que el género se incluyó en la agenda del Ministerio de Producción a partir de la ejecución de proyectos de desarrollo rural con financiamiento externo, que tenían la condición de trabajar con dos elementos, género y juventud.
Pereyra remarcó que a través de PRODERNEA, PRODEAR y PRODERI, se buscó y se sigue buscando que las mujeres sean beneficiarias directas.
Una idea fue convocar a la persona que desarrolla la tarea productiva específicamente, ya que en muchos casos es la mujer y es por eso que se invitó a las mismas a participar de las reuniones, capacitaciones y/o asistencias técnicas, para así poder visualizar el trabajo de la mujer y la importancia que tiene dentro del emprendimiento productivo rural, subrayó Pereyra.
Por su parte Lucia Scaglione, quien viene trabajando en el área de Género del Ministerio de Producción desde el año 2013, comentó que luego de recabar la información necesaria, llegaron a la conclusión de que “la mujer estaba indefensa y a la deriva”.
Scaglione dijo que a partir de esta realidad, se tomó la determinación de salir a recorrer las áreas rurales donde se constataron mujeres que jamás han ido a la escuela, otras que solo asistieron a la primaria o algunas a la secundaria, pero también se dio el caso de mujeres que no conocían el médico.
Admitió que todo esto suma la imposibilidad de que a estas mujeres analfabetas se les pueda exigir que los proyectos productivos crezcan y remarcó que desde el área se comenzó un trabajo serio donde se identificó a estas mujeres, se las capacitó y alfabetizó tanto en salud como en educación, lográndose el objetivo de mejorar el estilo de vida de todas ellas.
Este fue el disparador y permitió que la mujer rural siga creciendo durante los últimos años, se capacite, conozca su lugar y sus derechos, para que ahora pueda encarar los proyectos con una visión mucho más profesional, concluyó Scaglione.


