Medidas a tener en cuenta para evitar posibles casos de triquinosis


El Ministerio de Producción recuerda medidas a tener en cuenta para evitar posibles casos de triquinosis

El Ministerio de Producción recuerda las precauciones a tener en cuenta para evitar casos de triquinosis en la provincia, como es el caso de consumir carnes insuficientemente cocidas, chacinados, embutidos o salazones, sin el control sanitario adecuado.  Evite adquirir o consumir productos de procedencia dudosa u origen desconocidos, que no hayan sido certificados por el Senasa u otros organismos de contralor competentes.

La cartera productiva chaqueña recuerda que ante la faena domiciliaria de cerdos para el autoconsumo, se recomienda enviar al laboratorio más próximo una muestra de músculo, preferentemente entraña, intercostales o lengua del animal faenado, para ser analizada por una técnica denominada Digestión Artificial, que detecta la presencia de larvas de Trichinella spp, causante de la enfermedad.  Esta simple acción, con un mínimo de esfuerzo contribuye a prevenir la triquinosis.

Para conocer dónde se encuentra el laboratorio más cercano, los productores pueden dirigirse al Municipio donde residen o contactar a un veterinario en la delegación más próxima a su domicilio. Es necesario tener en cuenta que los embutidos frescos, las salazones y el ahumado, no son suficientes para matar las larvas del parásito.

LA TRIQUINOSIS

La triquinosis o triquinelosis es una zoonosis en la que el hombre puede infestarse a través de la ingesta de carne de numerosos animales, tomando principal importancia epidemiológica en nuestro país la carne proveniente de cerdos de cría domiciliaria y sus derivados (ciclo doméstico) y en menor medida, la carne proveniente de animales de la caza, como jabalíes, zorros y pumas (ciclo silvestre).

Si bien la triquinelosis clásica involucra al parásito Trichinella spiralis, en los últimos años se han reconocido en el mundo al menos ocho especies de Triquinella (T. pseudospiralis, T. nativa, T. murelli, T. nelsoni, T. britovi, T. papuae, y T. zimbabwensis), muchas de las cuales tienen animales silvestres como reservorios naturales.

Los cerdos pueden contraer la enfermedad cuando son criados en malas condiciones de higiene, en lugares donde existen abundantes cantidades de roedores (vivos o muertos), o son alimentados en los basurales, con restos de comidas provenientes de los desperdicios de hoteleria, restoranes, hospitalarios, etc.

Los cerdos parasitados no tienen síntomas y tampoco se alteran las características de su carne a simple vista.

No existen vacunas, ni tratamientos para realizar en el animal vivo, por lo tanto las medidas de prevención consisten en el cuidado de la higiene durante la crianza y fundamentalmente, en el control de la carne posterior a la faena y previo al consumo humano.

La persistencia de esta enfermedad está asociada a la falta de controles sanitarios por parte de los criadores o tenedores de cerdos en toda la vida útil del animal, junto a un sistema de alimentación basado en el suministro de desperdicios sin un tratamiento térmico adecuado.

EL CICLO DOMÉSTICO

La prevalencia de la triquinosis está altamente relacionada con la costumbre de criar cerdos a base de desperdicios sin tratar restos de cocina de los restaurantes y de los hogares o del posible contacto de los animales con portadores del parásito, como por ejemplo las ratas.

Es por ello que se torna fundamental, eliminar la presencia de roedores del hábitat donde se realice la cría de cerdos.

Existen varias experiencias donde se demostró que la ocurrencia de la infestación de cerdos domésticos con T. spiralis disminuye notablemente cuándo estos se dejan de alimentar con basura y menudencias crudas.

MEDIDAS PREVENTIVAS

Es necesario que la población tome conciencia que esta enfermedad ya que puede prevenirse con medidas sencillas de fácil adopción.

Se aconseja a los productores que los cerdos sean criados en instalaciones adecuadas y sin la presencia de roedores. Debe evitarse que el cerdo ingiera basura, desperdicios de mataderos o residuos de casas de comida o restaurantes, ya que en ellos puede haber restos de alimentos contaminados con el parásito.

En el criadero se deben eliminar los cadáveres de cerdos y otros animales para que no puedan ser consumidos por otros cerdos, ratas ni animales carnívoros.

En caso de realizar la faena casera de sus cerdos para consumo propio, se debe verificar mediante un análisis de laboratorio (digestión artificial) que la carne no esté infectada con el parásito. Este control es la única garantía para los consumidores de cerdos y sus productos derivados. Hay que tener en cuenta que la salazón, el secado y el ahumado no matan a la T. spiralis.

En mataderos y frigoríficos habilitados, por medio de la técnica de digestión artificial se procesan pules de muestras de entraña, músculo maseteros o músculos de la lengua de cada una de las tropas de cerdos que ingresen al establecimiento para cumplir con el proceso de faena.

En la provincia del Chaco, cada planta fiscalizada por técnicos del Ministerio de Producción cuenta con laboratorios propios para realizar las pruebas de digestión artificial.

En cuanto a la población en general, se recomienda consumir siempre carne de cerdo y sus productos derivados (embutidos y salazones) faenados o elaborados por establecimientos autorizados para tal fin, por la Autoridad Sanitaria competente (SENASA, Ministerio de Producción, la Dirección de Bromatología provincial, según corresponda).

Adquirir solo productos que posean rótulo o marbetes, verificando el nombre del establecimiento elaborador y sus datos, así como la habilitación de Autoridad Sanitaria competente, lo que implica que fueron controlados bromatológicamente.

También se recomienda no consumir productos caseros, de venta ambulante o de procedencia dudosa, excepto que los mismos hayan resultado negativos a los análisis de laboratorio (digestión artificial).

Si consume carne fresca de cerdo, puma o jabalí, cocine completamente hasta que desaparezcan los jugos rosados (temperatura interna: 71ºC o superior)

En cuanto a los productos de la caza, es importante que las carnes destinadas al consumo sean sometidas a una inspección veterinaria post mortem.    El profesional veterinario extraerá muestras del diafragma, músculos de la lengua o maseteros del animal, las que serán enviadas al laboratorio para la realización el diagnóstico, utilizando  la técnica de digestión artificial.

VIGILANCIA ALIMENTARIA

La triquinosis es una enfermedad de denuncia obligatoria conforme con lo determinado en la Ley Nacional 15.465. La metodología analítica para el diagnostico en alimentos es el método de digestión artificial.

La Resolución 555/2006 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos establece el procedimiento para la técnica de digestión artificial de muestras agrupadas, con la utilización de un agitador mecánico para el diagnóstico de la Triquinosis.

Este método es un método que permite el aislamiento, visualización y cuantificación de larvas de Trichinella spiralis, en trozos de músculo o chacinados, elaborados con carne de animales susceptibles de padecer la enfermedad. Es el método de elección porque es más sensible y detecta cargas iguales o menores a 1 larva por gramo, brindando mayor seguridad.

Esta técnica está dirigida especialmente al control de reses porcinas, ya que es en el matadero o en el frigorífico donde estamos frente a la posibilidad de tomar muestras de los músculos de elección, diafragma, base de la lengua y maseteros.

En el caso de chacinados, fundamentalmente de aquellos provenientes de brotes, la técnica nos permite confirmar la presencia o no del parásito, teniendo en cuenta que, si la muestra no se encuentra altamente parasitada, se deberá llegar al agotamiento total de la pieza, para emitir un resultado certero.

Un diagnóstico de ausencia en una determinada cantidad de muestra de chacinado, no certifica la ausencia del parásito en el resto de la misma, ni habilita su comercialización.

Si el análisis de carne de cerdo faenado confirma la presencia de Trichinella spiralis, se deberá denunciar ante el municipio, ante la autoridad sanitaria provincial y ante SENASA, quienes implementarán los protocolos sanitarias correspondientes en salvaguarda de la salud pública de la población.

FRIGORÍFICOS HABILITADOS

Los establecimientos frigoríficos para faena de cerdos que cuentan con habilitación provincial son: El Gauchito de Las Breñas (laboratorio propio), Mercosur de Charata (laboratorio propio), La Unión de Sáenz Peña (laboratorio propio) y C.T.C. de Puerto Vilelas (laboratorio Bromatología provincial).

Los frigoríficos habilitados para faena de cerdos con habilitación del Senasa son: Frigo Porc de General Vedia (laboratorio propio) y Friva de Villa Ángela (laboratorio propio).

Las fábricas de chacinados con habilitación provincial son: El Gauchito de Las Breñas, Mercosur y Carrocino Hermanos de Charata, La Unión y Chacutería del Norte de Sáenz Peña, Ergus y Porro Susana de Villa Ángela.

Señor consumidor, la seguridad alimentaria la hacemos entre todos, por nuestro bien y el de cada uno de los miembros de nuestra familia. Exija calidad y seguridad en cada uno de los productos que llevamos a nuestra mesa. De nosotros depende.

Scroll al inicio