
En el año de la Agricultura Familiar, Producción promueve la inserción social de los jóvenes rurales.
El Ministerio de Producción, en el marco del año de la Agricultura Familiar, a través del Programa de Desarrollo de Áreas Rurales (PRODEAR), participó de la organización del Encuentro Intercultural de Jóvenes rurales junto a la Municipalidad de Tres Isletas y la FONAF. En dicha oportunidad se congregaron más de 90 jóvenes de distintos parajes rurales, quienes expusieron sus problemáticas y demandas y el lugar que hoy ocupan en la agricultura familiar.
Tal como estaba previsto, los días 30 y 31 de agosto, en las instalaciones de la Escuela Técnica Nuestra Señora de Luján de Tres Isletas, se realizó el encuentro intercultural de jóvenes rurales, auspiciado por PRODEAR-CHACO. Los jóvenes llegaron desde distintos parajes rurales, de Misión Nueva Pompeya, Machagai, Quitilipi, Las Palmas, Basail, Juan José Castelli, La Escondida y El Sauzalito.
En este contexto, los técnicos de PRODEAR dictaron talleres para explicar las políticas estatales que busca la inclusión de los jóvenes a través de distintos programas rurales. Se realizó un análisis de su situación en relación al mundo del trabajo, detallando las distintas áreas que propician su desarrollo integral. En este sentido, asesoraron a los participantes del encuentro sobre los programas del Ministerio y sus condicionalidades para acceder.
En dicha oportunidad también participaron referentes de distintas instituciones del ámbito local, como PROGANO, Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación, de la Agencia de Empleo del Ministerio de Trabajo Empleo y Seguridad Social.
En el desarrollo de las dos jornadas, los jóvenes expusieron sus problemáticas y demandas, compartieron la mirada sobre la situación de los jóvenes rurales, su importancia para la agricultura familiar, valorando la relación intercultural como el camino estratégico para avanzar en propuestas de desarrollo local.
En tanto, el FONAF realizó un taller sobre el proyecto de ley de la Agricultura Familiar, donde los participantes han tomado conocimiento del mismo, los alcances que tiene y opinaron sobre la relevancia de la misma
El equipo técnico de PRODEAR, abordó un taller sobre perspectiva de género, dejando la propuesta de abordaje a todas las organizaciones. En este marco, se valoró su posición y se atendieron las inquietudes sobre el tema. “Fueron diferentes opiniones al respecto, observando escasa participación de mujeres, lo cual marca la tendencia sobre el escaso acceso de esta población en estas acciones”, señalaron las disertantes del programa.
Luego de espacios de talleres y de recreación donde los jóvenes pudieron expresar sus preocupaciones, los organizadores del encuentro resaltaron “la predisposición de participación, de ser escuchados y de aportar a mejorar su calidad de vida”. En este contexto, uno de los mayores intereses que mostraron está relacionado a lo cultural, como por ejemplo, algunos de los grupos de jóvenes se encuentran desarrollando una murga en el paraje La Matanza y Tres Isletas y aprovecharon la oportunidad para solicitar apoyo para conseguir mayor participación en radios comunitarias y difusión de sus actividades.
Al concluir, las dos jornadas extensas, los técnicos del PRODEAR establecieron una serie de puntos de las más urgentes demandas que tienen los jóvenes, quienes han manifestado no realizar actividades productivas, porque la mayoría estudia y trabaja de manera informal, los hombres en changas u oficios relacionados a los campos, mientras las mujeres ayudan a sus padres en la cría de animales.
Por su parte el RENATEA, aportó conocimientos y colaboró activamente en la logística del evento. A su vez, remarcó “cuáles serán sus acciones en el territorio, la necesidad y prioridad de tener leyes que fortalezcan al sector y que las mismas deben ser empoderadas por cada uno de los y las productoras”.
Para finalizar, pudieron entablar una relación amena con todos los técnicos que brindaron los talleres, agradecieron el aporte del Ministerio de Producción, al municipio, a la escuela que brindó su espacio y a la FONAF. Las conclusiones consistieron en entender la importancia de asociarse en el territorio y buscar alternativas para mejorar la calidad de vida de los y las productores, aportando a la inclusión social, incorporando mujeres, jóvenes y comunidades de pueblos originarios.


