
Chaco y Nación trabajan en las medidas que se deben tomar para minimizar los efectos adversos del cambio climático.
Los Gobiernos de Chaco y Nación están trabajando en las medidas que se deben adoptar para minimizar los efectos adversos que ocasiona el cambio climático en el sector productivo chaqueño, afectando los rindes y disminuyendo la rentabilidad de los productores, principalmente aquellos que están ubicados en el segmento de pequeños y medianos. Largos períodos de sequía y lluvias con elevados milimetrajes son algunos de los factores que juegan en contra de los técnicos a la hora de elaborar estadísticas y hacer estimaciones sobre el comportamiento que tendrán los cultivos.
Esta variabilidad del clima viene ocupando hace tiempo un lugar preponderante en la agenda de funcionarios provinciales y nacionales, quienes con el respaldo de organismos técnicos como el INTA, vienen trabajando en un abanico de acciones que una vez llevadas a la práctica, servirán para que los daños ocasionados por este fenómeno global sean menores.
Ante la preocupación que esto generó en el sector productivo primario de nuestra provincia, el ministro de Producción Miguel Tiji se reunió con Sandra Occhiuzzi, responsable de la Oficina de Riesgo Agropecuario del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, con la finalidad de acordar un mecanismo de trabajo coordinado entre ambas partes y a partir de ahí articular todas las medidas que ayuden a fortalecer la actividad de quien produce.
En este encuentro el ministro Tiji estuvo acompañado por el subsecretario de Agricultura de la provincia Pablo Baluk y el responsable del área seguros de la cartera productiva chaqueña Claudio Belber.
En la oportunidad se acordó que dentro del primer trimestre del año próximo se realizarán reuniones de capacitación dirigida a técnicos del Ministerio de Producción del Chaco.
También se coincidió en trabajar en forma conjunta con la Oficina de Riesgo Agropecuario para encontrar un producto de seguro óptimo para el cultivo del algodón.
PROYECTO DE ADAPTACIÓN
Actualmente el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, está impulsando el “Proyecto de Adaptación y Resiliencia de la Agricultura Familiar del Noreste de Argentina ante el impacto del cambio climático y su variabilidad”, que además del Chaco, también abarca al norte de Santa Fe, noreste de Santiago del Estero y la zona oeste de Corrientes.
Resiliencia es la capacidad de soportar, recuperarse y adaptarse ante los efectos adversos del cambio climático.
Detrás de esta iniciativa están los funcionarios y técnicos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, UCAR (Unidad para el Cambio Rural), INTA, Agricultura Familiar NEA y el Fondo de Adaptación.
El monto total del proyecto asciende a 5 millones 640 mil dólares, su finalización está prevista para el año 2016 y los organismos encargados de la ejecución del mismo son la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) del MAGyP, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Por su parte la UCAR es la responsable ante el Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas de supervisar dicha ejecución en su carácter de Entidad Nacional de Implementación (ENI).
Cabe señalar que el Fondo de Adaptación fue creado por la Convención Marco Naciones Unidas sobre Cambio Climático para financiar proyectos concretos que reduzcan la presión económica y ambiental causada por el cambio climático en los países en desarrollo.
Este Fondo se constituye con el 2% de los ingresos generados por la venta de los certificados de reducciones de emisiones emitidas por el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y con fondos de otras fuentes.
ACTIVIDADES Y OBJETIVOS
Las actividades previstas en este proyecto abarcan el uso, captación, cosecha y almacenamiento de agua en las áreas de intervención, sistemas de gestión y transferencia de riesgos para los pequeños y medianos productores agropecuarios, desarrollo de dos pruebas piloto en la región seleccionada y optimización del manejo productivo agrícola, ganadero y forestal.
También contempla la integración y ampliación de redes agrohidrometeorológicas de la región, sistema de alerta temprana y de decisión para la evaluación y el manejo de riesgos climáticos, incluyendo eventos extremos, así como módulos de capacitación y difusión sobre gestión de transferencia de riesgo.
Otro aspecto contenido en la iniciativa es el entrenamiento y capacitación de unidades de gobierno municipal y provincial para el manejo y monitoreo hidrometeorológico, análisis de la información climática, uso de herramientas metodológicas y desarrollo de módulos de adaptación.
Los objetivos apuntan al aumento de la capacidad adaptativa y resiliencia (1) de los pequeños productores agrícolas familiares frente a los impactos del cambio climático, incrementar la resiliencia de los pequeños productores agropecuarios frente al aumento en intensidad de eventos hidrometeorológicos, como inundaciones y sequías, fortalecer los sistemas de monitoreo hidrometeorológicos y agro productivos para mejorar la capacidad institucional de evaluación de los cambios climáticos y sus impactos en los sistemas de subsistencia agropecuarios.
También se pretende aumentar la capacidad institucional, tanto a nivel nacional como provincial y local, para la toma de decisiones y gestión de las medidas y acciones de adaptación al cambio climático y su variabilidad en el norte argentino.



