Asistencia a productores rurales de Miraflores y Castelli

2-ESCUELA-MIRAFLORES
El Gobierno trabaja en la atención de las demandas que hicieron productores rurales de Miraflores y Castelli.

El Gobierno provincial, a través del Ministerio de Producción, recepcionó las demandas que realizaron pequeños productores asentados en las zonas rurales de Miraflores y Castelli, a quienes se les brindó asesoramiento técnico sobre las actividades que podrían canalizarse en esos lugares, donde la calidad de los suelos y la escasez de agua no son muy favorables para la sustentabilidad de un emprendimiento productivo.

Esta realidad fue constatada en terreno durante la recorrida que realizó un equipo de trabajo del Ministerio de Producción, integrada por Roberto Guillard, Martín Garcilazo y Alejandro Albornoz, técnicos que pertenecen a la órbita de la Subsecretaría de Agricultura, quienes mantuvieron un contacto directo con estos pequeños productores y sus familias, así como el cuerpo docente y directivo de una escuela que atiende a la comunidad aborigen en Miraflores.

El trabajo en terreno forma parte de la impronta de esta gestión de gobierno que encabeza el gobernador Domingo Peppo y que incluye a todas las dependencias del Estado provincial, con el objetivo de llevar los servicios públicos a todos los rincones de la provincia, atendiendo a los sectores más vulnerables, brindando respuestas inmediatas a las dificultades que se presenten.

“Desde el Ministerio de Producción hemos diagramado un mecanismo de acción que abarca a toda la geografía provincial, porque eso es lo que nos pidió el gobernador. A través de nuestra red de técnicos atendemos las demandas de los pequeños productores, brindamos nuestro acompañamiento técnico y proyectamos diversas acciones para alentar las distintas cadenas productivas que mejoren la calidad de vida de quienes producen y que esto contribuya al arraigo rural”, destacó el ministro Gabriel Tortarolo.

EXTENSA RECORRIDA

La recorrida efectuada por los técnicos de Producción abarcó la Escuela Provincial Nº 1034 en Miraflores, cuyas autoridades quieren impulsar una huerta escolar ante la gran cantidad de alumnos que asisten al establecimiento, 200 en etapa primaria y 70 en jardín de infantes, a los que se suman otros 100 que concurren a un anexo enclavado en la zona urbana. La escuela cuenta con un comedor escolar, pero el objetivo de los directivos y docentes es que todo lo producido sea una complementación a la dieta de los alumnos.

Los técnicos de Producción hicieron una evaluación del tipo de suelo donde se encuentra la escuela y se determinó que el mismo no es apto para impulsar una huerta, sumado a la problemática de la falta de agua para riego. Ante este panorama se aconsejó realizar una delimitación del predio con alambrado tipo tejido y a la vez incorporar estiércol al suelo como aporte de materia orgánica y nutrientes, condición imprescindible para que algún cultivo prospere.

En cuanto a la disponibilidad de agua, el equipo de Producción aconsejó reparar las canaletas de techos y desagües que conducen al aljibe, y al mismo tiempo realizar una perforación, atendiendo a que existen antecedentes de buena calidad de agua subterránea, para lo cual se elevará el pedido a las autoridades de la Administración Provincial del Agua para que realicen el correspondiente estudio de factibilidad.

También se sugirió a las autoridades educativas que la huerta cumpla tres objetivos fundamentales, por un lado la parte educativa, para que los alumnos aprendan a consumir hortalizas y a comercializar lo producido, para que también la parte económica sea la que pueda ayudar a emprender el trabajo en la huerta.

A todo esto, los padres de los alumnos plantearon a los técnicos de Producción la posibilidad que sean asistidos con semillas para impulsar huertas en sus hogares como una actividad complementaria, aportando a la economía familiar, como fuente de alimento durante todo el año para una dieta saludable y para reforzar los lazos familiares ya que cada integrante de la familia podría sumarse a este trabajo.

En un principio serian 30 las familias que cuentan con un lugar y las herramientas necesarias para hacer una huerta, faltando solamente las semillas y asesoramiento técnico del Ministerio de Producción.

REUNIÓN CON ABORÍGENES

Atendiendo el pedido que varias comunidades aborígenes realizaron en una reunión que se desarrolló en Casa de Gobierno, los técnicos de Producción se trasladaron hasta el ex Campo Flores, tierras comunitarias ubicadas a 3 kilómetros de Miraflores, donde reside la comunidad qompi, con la finalidad de conocer las condiciones agronómicas del lugar para poder implementar alguna actividad productiva.

Se trata de un predio de 1.500 hectáreas donde residen unas 30 familias, quienes tienen viviendas que fueron construidas por un programa nacional, sin servicio de energía eléctrica. Los títulos de las tierras están en proceso de gestión en la órbita del Instituto de Colonización.

Estas familias pidieron al Gobierno que les solucione el abastecimiento de agua, tanto por medio de una represa como a través de una perforación, además de una limpieza del monte, alambrado perimetral y la provisión de animales menores para producir, como caprinos, porcinos y bovinos.

El grupo de trabajo de Producción se comprometió a elevar el pedido correspondiente a la Administración Provincial del Agua y aclaró que no es posible planificar la cría de ningún tipo de animal hasta no contar con el recurso agua. También comentaron que la actividad porcina no es recomendable en ese lugar porque no hay recursos para alimentar a este tipo de animales y la compra de balanceado requiere de una importante inversión.

No obstante, los técnicos aconsejaron que la ganadería bovina sería alternativa en un sistema silvopastoril, pero remarcaron que es contraproducente talar árboles o desmontar, ante la fragilidad del ambiente. También se concluyó que el tipo de suelo no es apto para producir verduras ni realizar agricultura.

EL TRABAJO EN CASTELLI

La recorrida continuó hasta el Paraje Puerta Negra, a 36 kilómetros de Castelli, donde la calidad del suelo es relativamente buena, hay vegetación superficial, relieve moderado en cuanto a bajos, sectores de suelo con impermeabilidad, lo que puede ser viable para la construcción de represas.

En el lugar hay una represa con agua de lluvia realizada por la Junta Unida Misionera. Los pobladores crían cerdos y gallinas para consumo propio. Esta comunidad pidió implementar una huerta comunitaria, que se les entregue animales para cría de caprinos, ovinos y bovinos, además de represas, perforaciones y conexión de energía eléctrica.

Los técnicos aconsejaron realizar la huerta comunitaria, para lo cual se coordinará con el Programa pro huerta y algún otro del Ministerio de Producción. También se les informó que la cría de animales puede ser una alternativa, pero con la solución mas amplia a nivel territorio de abastecimiento de agua.

Posteriormente visitaron el paraje Pampa Argentina – Lote N° 54, distante 15 kilómetros de Castelli. Allí los suelos son de buena calidad para la agricultura, hay energía eléctrica, agua subterránea a 6 metros, infraestructura para captación de agua de lluvia y suelos poco impermeables. En ese lugar residen 12 familias, quienes pidieron animales menores para la cría, como caprinos, porcinos y bovinos, además de represas, perforaciones y huertas.

La delegación de técnicos aconsejó impulsar la huerta comunitaria para consumo y comercialización, ya que están cerca de Castelli. También recomendaron avanzar con la cría de ganado menor y bovinos, pero solucionar primero la disponibilidad continua de agua, ya sea en perforaciones o represas, para lo cual se dará intervención a la Administración Provincial del Agua.

Seguidamente los técnicos de Producción se movieron hasta la Colonia Pastoril Rodríguez Peña – Lote N° 46, a 15 kilómetros de Castelli, donde los suelos son arenosos, livianos, existe agua subterránea a 11 metros, disponen de captación de agua de lluvia en forma superficial con represa, abarcando en total 223 hectáreas que están ocupadas por 2 familias, quienes pidieron herramientas o equipo de desmonte para producir leña, carbón y ladrillos, huertas, conexión de luz y 3.000 metros de alambre liso para terminar de limitar la parte que les falta.

El equipo de trabajo de Producción los instruyó para que se organicen para huertas comunitarias, ante la cercanía con Castelli. Se les indicó también que pueden producir realizando potreros, ganado menor y ganadería bovina. Con la APA se evaluará el tema de las perforaciones, mientras que para hacer carbón se les aconsejó utilizar hornos metálicos portátiles.

Desde ese lugar viajaron hasta el paraje Olla Quebrada – Las Palmeras, donde viven 40 familias, El lugar cuenta con suelos de mediana calidad, con capacidad de uso para producción mixta hortalizas y animales menores. Tienen agua almacenada en aljibe, mientras que la subterránea está 6 metros y es de buena calidad. La impermeabilidad del suelo por sectores permite la construcción de represas. Hay energía eléctrica. Algunos pobladores cuentan con una huerta de verduras de hoja de muy buena calidad, además de cerdos y chivos. Uno de los productores comenzó con la apicultura.

La comunidad pidió tejido para corrales, perforaciones, herramientas para hacer leña y carbón, asistencia técnica y capacitación en apicultura, semillas de hortalizas y arreglos menores en el tendido de la red eléctrica. A ellos se les aconsejó solucionar el abastecimiento continuo de agua con fuente subterránea o captación de lluvia, incrementar la producción de hortalizas en verduras de hojas, ya que tienen un mercado cercano, como El Espinillo a 6 kilómetros.

También se les sugirió que para la producción de leña utilicen hornos metálicos portátiles y que avancen con la producción de caprinos, ya que la misma es una buena alternativa para el lugar, mientras que se harán los estudios correspondientes para poder impulsar la apicultura.

La gira técnica concluyó en el paraje Pozo La Tuna, lugar que cuenta con suelos de buena calidad para la producción mixta, donde viven 6 familias. Hay un tinglado de 15 metros por 5 metros para captación de agua, con un tanque de 26.000 litros que construyó APA. Está dentro de la zona de influencia de la escuela 915 anexo Las Tulillas, donde asisten 30 chicos, que no tienen comedor ni cerco perimetral. Ellos pidieron semillas para huerta comunitaria, tejidos, animales menores, perforaciones, elementos para carbón, leña y ladrillos, sillas, mesas, pizarrón, banderas y útiles para la escuela, además del arreglo de un panel solar.

A estas familias se las instruyó para organizar una huerta comunitaria, no solamente para consumo propio sino para comercializar, ya que están a 10 kilómetros de El Espinillo. También se les indicó que con la disponibilidad de agua en forma continua pueden producir animales menores, como caprinos y porcinos, complementado con producción de maíz y ovinos. En cuanto a la producción de carbón, se les recomendó utilizar hornos metálicos portátiles.

Ninguna de las comunidades aborígenes visitadas integra los Consorcios de Servicios Rurales o Consorcios de Ladrilleros, por lo que se les recomendó organizarse para que de esta manera obtengan mejores resultados en las gestiones que realicen a futuro.

3-ESCUELA-MIRAFLORES 1-ESCUELA-MIRAFLORES

Scroll al inicio